Aquella entrega desmedida de amor por la humanidad de la que nos hablaba el ágape, por aquel que es igual por ser humano, aunque por clasificaciones y etiquetas que ha implantado el hombre no se le considere como un igual, no puede ser más que amar a alguien como a uno mismo. Pero para esto, es necesario primero amarse uno mismo para brindar a los demás amor, pues no puede darse lo que no se conoce. Amarse a sí mismo, significa encontrar el bienestar espiritual e interno que nos permita despertar y decir -“está lloviendo, que dicha”- o decir “que calor, que bueno”. Es levantarse y sentir que en mí está la fuerza para hacer las cosas diferentes, y que no hay nada a lo que me aferre, porque con nada nací, y con nada puedo ser feliz. Aquel que se alegra por nada, lo posee todo. Y hasta que empezamos a amarnos, podemos darnos cuenta de que si aún con todos nuestros “defectos” nos amamos, podemos amar a alguien más, sin necesidad de que este nos retribuya. Entonces si tengo la capacidad de brindarme una sonrisa por amor, soy capaz de brindarle una sonrisa por amor a alguien. Y porque no, a “alguienes”. Hasta tal punto de comprender que el bienestar de alguien más es mí bienestar, por es igual a mí, y si yo poseo amor en mí, ese alguien posee amor en él. Y así voy amando hasta el final, como a mismo.
Kathy Romero
Presta el oído a todos, y a pocos la voz. Oye las censuras de los demás; pero reserva tu propia opinión. William Shakespeare
miércoles, 19 de agosto de 2009
Amar a alguien como a uno mismo
Aquella entrega desmedida de amor por la humanidad de la que nos hablaba el ágape, por aquel que es igual por ser humano, aunque por clasificaciones y etiquetas que ha implantado el hombre no se le considere como un igual, no puede ser más que amar a alguien como a uno mismo. Pero para esto, es necesario primero amarse uno mismo para brindar a los demás amor, pues no puede darse lo que no se conoce. Amarse a sí mismo, significa encontrar el bienestar espiritual e interno que nos permita despertar y decir -“está lloviendo, que dicha”- o decir “que calor, que bueno”. Es levantarse y sentir que en mí está la fuerza para hacer las cosas diferentes, y que no hay nada a lo que me aferre, porque con nada nací, y con nada puedo ser feliz. Aquel que se alegra por nada, lo posee todo. Y hasta que empezamos a amarnos, podemos darnos cuenta de que si aún con todos nuestros “defectos” nos amamos, podemos amar a alguien más, sin necesidad de que este nos retribuya. Entonces si tengo la capacidad de brindarme una sonrisa por amor, soy capaz de brindarle una sonrisa por amor a alguien. Y porque no, a “alguienes”. Hasta tal punto de comprender que el bienestar de alguien más es mí bienestar, por es igual a mí, y si yo poseo amor en mí, ese alguien posee amor en él. Y así voy amando hasta el final, como a mismo.
¿Qué es el curso Sistemas de Razonamiento e Investigación Jurídica?
Según la cátedra y la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, no tengo la menor idea. Se rumora por ahí que es un curso para aprender a hacer buenas investigaciones como futuros abogados, o para entrañar en la intención de una ley o un proyecto de ley, un decreto o un simple reglamento. Con el profesor Adonay Arrieta, el curso da un giro de 360º, y no es que deje por fuera lo que la Facultad quiere que aprendamos, sino que hace que de verdad lo aprendamos y no nos limitemos a estudiar para pasar un examen. En este curso, es necesario abrir la mente, tener disposición, dejar el miedo atrás y empezar a pensar con una conciencia lúcida. Con el curso se pretende lograr investigaciones elaboradas y que no sean un trabajo más sino un aporte a la humanidad, pero como no toda la humanidad va a ver las investigaciones que hagamos, por lo menos logramos a la hora de hacer un buen trabajo, un crecimiento interno y… ¿por qué no? Espiritual.
sábado, 11 de julio de 2009
Sistemas de Razonamiento y la conciencia
Busco siempre tener la conciencia tranquila, pero solo yo trabajo en mortificar mi conciencia, soy yo la que no se acepta, busca quedar bien, y la que no encuentra lo que busca. Pero a través de estos meses, en los que pude comprender que realmente yo soy lo que soy, sin que nadie más tenga que opinar al respecto; después de descubrir que puedo hacer mucho porque dentro de mí existe una fuerza para hacerlo, y ahora que después de meditarlo, descubrí que vivía con muchos miedos y muchas creencias que inclusive se contradecían entre sí, puedo afirmar que mi conciencia, entro como una bebé en pañales, y ahora, tiene la capacidad de no tomar nada por sentado, investigar un poco, y motivarme a dar todo de mí misma. Ahora puedo comprender que la raíz de todos esos problemas que por lo general me invaden, es que yo permitía que lo hicieran, y que no existe nada que por mí fuerza interior, no pueda superar. Preguntarme el porqué de tal o cual situación, me ha ayudado inclusive a superar mi miedo por las cucarachas… después de casi dieciocho años. En estos meses, he alcanzado todo un logro a en mi vida: comencé a vivir con una “Lucem Aspicio”.
martes, 16 de junio de 2009
El examen más… extraño que he hecho.
La idea de que el amor nos ayude a hacer una investigación, que este sea parte de un curso titulado Sistemas de Razonamiento e Investigación Jurídica, más aún, que tenga un lugar en la ciencia jurídica y el derecho positivo que nos rige, seguro hubiese hecho que Hans Kelsen despertara de su tumba solo para volver a morir y curiosamente, a mí también me parecía estúpido. Pero entre todos los ensayos que hemos hecho, está el del amor ágape, que nos habla de una entrega absoluta y de tomar amor a todas las cosas que hacemos; y si bien es cierto, que en ningún libro de derecho, por lo menos no de los que he visto, se menciona al amor, mucho menos al ágape, qué mejor que hacer con amor toda investigación que hagamos hoy o en nuestra futura profesión. Como abogados, no se nos exige amar al cliente o ser solidarios con el oponente, pero sabemos que para guiarnos por la justicia y lograr que esta triunfe, debemos entregar el todo por el todo, es decir alma, vida y corazón. Y creo firmemente, que solo con amor, se puede lograr una investigación en la que tengamos que empaparnos de está, y conseguir al fin una respuesta, solución o denuncia concreta, que sea nuestro aporte solidario a la vida. Un ejemplo claro de esto, es Sicko, el reportaje de Michael Moore que nos muestra la realidad, por más cruel que sea, pero que demuestra la entrega y el empeño total que tuvo Moore al hacer su investigación, que sin duda alguna, nos enseña que el poder para el cambio está en nosotros mismos, y como dije en mi examen, es hoy que hay que hacerlo.
El problema con los seres humanos, es que vivimos en un constante caos, pensando siempre en un futuro, que creo, es lo que nos hace mantenernos en ese caos. Buscamos siempre una estabilidad en la vida, pero no aprendemos a convivir con lo que tenemos y solo para quejarnos servimos. El problema está en que entre más nos quejemos menos estabilidad habrá, y viviremos siempre en caos. Ahora, creemos que la estabilidad nos lleva a un orden, pero ¿cómo saber si es orden, si nunca hemos vivido en caos? En realidad, sucede que los seres humanos nos adaptamos muy rápido, y nos conformamos con un paradigma que se nos plantea, lo que empezamos a considerar “orden”, y si se nos altera ese “orden” decimos: “esto es un caos”, pero nos damos cuenta de que en realidad, ese caos sólo es romper con un paradigma planteado, y que lo necesitamos, para ver realmente cual es el orden que en verdad queremos y necesitamos, y no un simple orden que se nos ha planteado. Que el caos necesite del orden, y el orden necesite del caos, es lo que se conoce como ley de la complejidad.
Ese paradigma que se nos plantea, es todo lo que conocemos, y aceptamos como cierto y es el que nos impide ver más allá de esos lentes que nos implanta la sociedad; es eso que Ekhart Tolle denomina “lo no manifestado”, que es lo que realmente somos, lo que encontramos cuando nuestro orden planteado encuentra caos, y rompemos el frasco de apariencia en el que nos hemos encerrado por medio de la fuerza interior que poseemos, es ahí, cuando lo no manifestado surge de nuestro interior, y empezamos a ser.
Pero aprender todo esto, no se puede hacer separadamente; bien sabemos que la separación sólo nos conduce a crisis y problemas, pues no encontramos unidad ni con nosotros mismos. Es por eso que se insiste en una enseñanza holística que nos guíe a un mejor aprendizaje de nuestra vida y de lo que nos rodea. Por último, ese paradigma que se nos plantea, tiene una consecuencia que por lo general dejamos de lado: nos priva de ser lo que somos. Desde este punto enfocaría una investigación que enfocaría con el siguiente problema: ¿la privatización nació de nosotros, porque inclusive nosotros nos privamos de sí mismos? Es todo.
El problema con los seres humanos, es que vivimos en un constante caos, pensando siempre en un futuro, que creo, es lo que nos hace mantenernos en ese caos. Buscamos siempre una estabilidad en la vida, pero no aprendemos a convivir con lo que tenemos y solo para quejarnos servimos. El problema está en que entre más nos quejemos menos estabilidad habrá, y viviremos siempre en caos. Ahora, creemos que la estabilidad nos lleva a un orden, pero ¿cómo saber si es orden, si nunca hemos vivido en caos? En realidad, sucede que los seres humanos nos adaptamos muy rápido, y nos conformamos con un paradigma que se nos plantea, lo que empezamos a considerar “orden”, y si se nos altera ese “orden” decimos: “esto es un caos”, pero nos damos cuenta de que en realidad, ese caos sólo es romper con un paradigma planteado, y que lo necesitamos, para ver realmente cual es el orden que en verdad queremos y necesitamos, y no un simple orden que se nos ha planteado. Que el caos necesite del orden, y el orden necesite del caos, es lo que se conoce como ley de la complejidad.
Ese paradigma que se nos plantea, es todo lo que conocemos, y aceptamos como cierto y es el que nos impide ver más allá de esos lentes que nos implanta la sociedad; es eso que Ekhart Tolle denomina “lo no manifestado”, que es lo que realmente somos, lo que encontramos cuando nuestro orden planteado encuentra caos, y rompemos el frasco de apariencia en el que nos hemos encerrado por medio de la fuerza interior que poseemos, es ahí, cuando lo no manifestado surge de nuestro interior, y empezamos a ser.
Pero aprender todo esto, no se puede hacer separadamente; bien sabemos que la separación sólo nos conduce a crisis y problemas, pues no encontramos unidad ni con nosotros mismos. Es por eso que se insiste en una enseñanza holística que nos guíe a un mejor aprendizaje de nuestra vida y de lo que nos rodea. Por último, ese paradigma que se nos plantea, tiene una consecuencia que por lo general dejamos de lado: nos priva de ser lo que somos. Desde este punto enfocaría una investigación que enfocaría con el siguiente problema: ¿la privatización nació de nosotros, porque inclusive nosotros nos privamos de sí mismos? Es todo.
domingo, 7 de junio de 2009
Un país de nosotros o un país de “yo”
Cuando se le pide a ese observador observado, que está en constante crítica y reclamo con el mundo, con la vida, con los demás y con él mismo, que por un minuto, tan solo un minuto, deje de observar a los demás, a los errores que existen y deje de quejarse, porque eso no le sirve de nada, lo que probablemente se puede obtener por respuesta es: “así estoy bien, pero gracias.” Pero estar observando y criticando constantemente, nos conduce a una conducta individualista, en la que yo importo, y lo demás, bueno, eso no cuenta; y así se convierte nuestra vida, individualista; todo a nuestro alrededor estorba: el trabajo, la familia, bañarse, comer, ver tele, no escuchar música, que nos inviten a una fiesta, o que no nos inviten, que llueva, que haga sol, que gane Oscar Arias, o que gane Ottón, ser comunista o ser capitalista, o no ser nada, vivir o no vivir porque todo DA IGUAL. Y cuando todos son observadores criticones que no se observan a sí mismos, habitantes todos de un mismo lugar: el mundo, dividido este en países, pasamos a vivir en un país de “yo”, de muchos “yos”, donde “yo” importo, y soy el único que piensa correctamente, que sé la “verdad” y que puede juzgar a los demás. Costa Rica, mi país… este, es un país de “yo”, donde el nosotros que nos invita a una colectividad y un pensar en el bien común, ha quedado atrás, y no habita en la mente del ser costarricense.
lunes, 18 de mayo de 2009
Sencillamente: Solidaridad. Por un respiro al mundo
jueves, 16 de abril de 2009
La privatización
Basándome en la conferencia que dio el Señor Arnoldo Córdoba, politólogo y doctor en Derecho, mexicano; la privatización es un proceso en el cual aquellas empresas que están a manos del Estado, pasan o son transferidas a dueños privados, es decir, del sector público (Estado) al sector privado. Recordando que el Estado, es la institución que gobierna al pueblo, y que tiene como hegemonía lograr el bienestar de sus gobernados, se supone que la privatización debería beneficiar a todos y no solo a unos cuantos, claro está, en teoría. Se da por razones de “libre competencia” y mercado, explicaba don Arnoldo, permitiendo la intervención de ajenos al gobierno, en la economía directa de un país.
Como punto negativo de la privatización, y en especial de los países “subdesarrollados” de Latinoamérica, citaba el Dr. Córdoba que las empresas pertenecientes al Estado, son compradas por compañías transnacionales (aprovechando el bajo costo y la mano de obra barata), que obtienen los mismos beneficios de una compañía del sector público con la única y mínima diferencia de que las ganancias no quedan en el país que produce sino en el país de origen de estas empresas; manteniéndole al país subdesarrollado en ese estado.
Como ejemplos el Señor Arnoldo citaba la privatización de dos de los bancos estatales de su país de origen: México; el BANCOMEX (Banco de Comercio Mexicano) y el Banco Nacional de México, y comentaba como un hombre sin dinero, de pronto se convirtió en el dueño de uno de estos bancos. El comentaba que curiosamente la privatización beneficia a los amigos, familiares y allegados de los que, en determinado momento, poseen el poder.
Como segundo ejemplo, puedo citar la privatización de la Banca Nacional, antes solo existían los bancos estatales; hoy en día, en Costa Rica contamos con una amplia gama de bancos entre los que puedo citar el Scotiabank, el BCT, el City Bank, la Banca Promérica, y otro montón de bancos más.
Como último ejemplo, cito la privatización que surgirá, por ejemplo, en el sector de las telecomunicaciones con la aprobación del TLC (Tratado de Libre Comercio), con los Estados Unidos. Pasarán del Grupo ICE a muchas empresas transnacionales, por lo que las telecomunicaciones no pertenecerán solo al sector público, sino también al sector privado.
En cuanto a mi opinión al respecto de la privatización, considero que es una manera más de que el poderoso y adinerado siga ascendiendo, y el resto de personas, paguen por esa fortuna, que la clase magna, obtiene diariamente.
Basándome en la conferencia que dio el Señor Arnoldo Córdoba, politólogo y doctor en Derecho, mexicano; la privatización es un proceso en el cual aquellas empresas que están a manos del Estado, pasan o son transferidas a dueños privados, es decir, del sector público (Estado) al sector privado. Recordando que el Estado, es la institución que gobierna al pueblo, y que tiene como hegemonía lograr el bienestar de sus gobernados, se supone que la privatización debería beneficiar a todos y no solo a unos cuantos, claro está, en teoría. Se da por razones de “libre competencia” y mercado, explicaba don Arnoldo, permitiendo la intervención de ajenos al gobierno, en la economía directa de un país.
Como punto negativo de la privatización, y en especial de los países “subdesarrollados” de Latinoamérica, citaba el Dr. Córdoba que las empresas pertenecientes al Estado, son compradas por compañías transnacionales (aprovechando el bajo costo y la mano de obra barata), que obtienen los mismos beneficios de una compañía del sector público con la única y mínima diferencia de que las ganancias no quedan en el país que produce sino en el país de origen de estas empresas; manteniéndole al país subdesarrollado en ese estado.
Como ejemplos el Señor Arnoldo citaba la privatización de dos de los bancos estatales de su país de origen: México; el BANCOMEX (Banco de Comercio Mexicano) y el Banco Nacional de México, y comentaba como un hombre sin dinero, de pronto se convirtió en el dueño de uno de estos bancos. El comentaba que curiosamente la privatización beneficia a los amigos, familiares y allegados de los que, en determinado momento, poseen el poder.
Como segundo ejemplo, puedo citar la privatización de la Banca Nacional, antes solo existían los bancos estatales; hoy en día, en Costa Rica contamos con una amplia gama de bancos entre los que puedo citar el Scotiabank, el BCT, el City Bank, la Banca Promérica, y otro montón de bancos más.
Como último ejemplo, cito la privatización que surgirá, por ejemplo, en el sector de las telecomunicaciones con la aprobación del TLC (Tratado de Libre Comercio), con los Estados Unidos. Pasarán del Grupo ICE a muchas empresas transnacionales, por lo que las telecomunicaciones no pertenecerán solo al sector público, sino también al sector privado.
En cuanto a mi opinión al respecto de la privatización, considero que es una manera más de que el poderoso y adinerado siga ascendiendo, y el resto de personas, paguen por esa fortuna, que la clase magna, obtiene diariamente.
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